Se guarda acá y no sale del teléfono: la usamos sólo para escribirte el mensaje. Sos vos quien lo manda, y podés dejarlo vacío.
Todo eso vive en este teléfono y no sale de acá. Borrarlo no deja rastro en ningún lado, porque no hay ningún lado.
De dónde sale el "buena chance"
Una cámara mira la cuadra y marca cada lugar como libre u ocupado, cada cinco segundos. Ese es el conteo de ahora, y es lo único que se observa directamente.
Anotando cuándo se ocupa y cuándo se libera cada lugar, salen dos cosas: cuánto se queda un auto y cuánto dura un lugar vacío. Con eso se estima la chance de que haya lugar cuando llegues, que no es lo mismo que ahora: los que ves pueden irse, y pueden aparecer otros.
Se usan medianas y no promedios. Un auto que queda todo el día estiraría cualquier promedio y daría una cuadra más quieta de lo que es.
Cuando no hay muestra suficiente, no se dice nada. Un porcentaje calculado sobre cuatro observaciones se lee igual de seguro que uno calculado sobre mil, y por eso es peor que el silencio.
Qué tan seguido nos equivocamos
Todavía no lo sabemos, y mientras no lo sepamos no vamos a publicar un número. Cada vez que alguien reporta lo que vio en una cuadra que tenemos con cámara, guardamos su reporte junto a lo que la cámara creía en ese mismo momento. La diferencia entre los dos es la precisión del sistema.
Por eso el botón de reportar está abajo de cada cuadra. No es para llenar huecos: es para medirnos.